Escritos sobre psicoanálisis, subjetividad y cultura. Textos que nacen de la clínica y van más allá de ella — hacia la filosofía, el lenguaje y la pregunta por lo humano.
Al principio, quizá el mundo era apenas un flujo caótico de estímulos: truenos, fuego, oscuridad, sangre, frío, rugidos, nacimiento, muerte. Y lentamente algo empezó a organizarse…
Al principio, quizá el mundo era apenas un flujo caótico de estímulos: truenos, fuego, oscuridad, sangre, frío, rugidos, nacimiento, muerte.
Y lentamente algo empezó a organizarse.
Un grito dejó de ser solo descarga y empezó a significar peligro. Una mano señalando comenzó a crear dirección. Una marca en una piedra empezó a funcionar como memoria. El fuego dejó de ser solamente calor y se convirtió en centro de reunión, relato y protección.
Es decir: la humanidad empezó a construir realidad compartida.
Y ahí aparece algo muy cercano a lo que pasa en el bebé.